¡IR A LA IGLESIA ES UNA BATALLA!...
- Ps. Carlos Gonzalez

- hace 6 días
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¡SI LO ES! Sobre todo en Domingo. ¿No podrían escoger otro día u otra hora? - Ir a la iglesia siempre a sido una batalla, pero es una de esas que nos preparan para afrontar las que vengan en la semana, en el mes o en la vida.

Sabemos que no es fácil para nadie escoger levantarse temprano en domingo y prepararse para ir a la iglesia, y no solo eso, lidiar con el cansancio, con las ganas de hacer otra cosa, o simplemente con el deseo de quedarse en paz en casa. Tomar esa decisión, es una batalla mental, emocional y espiritual en si misma.
Comprendemos cuando hay casos extremos donde por cuestiones de enfermedad o situaciones fuera de nuestro alcance no podemos asistir, pero practicar el faltar a la iglesia como un deporte, es algo que nos estorbará en el caminar de nuestra vida en Cristo.
Entendemos que es difícil manejar con la familia bajo la presión de llegar temprano y que para algunos, incluso hacerlo con la responsabilidad de llegar a preparar las instalaciones o su área de trabajo es una verdadera batalla campal.
Quizá podrías escoger quedarte y descansar, o ir a un restaurante a tener un buen desayuno, o hasta ir visitar a la familia, son cosas bien merecidas para todos debido a nuestra semana de trabajo y esfuerzos, pero aprender a escoger el invertir un tiempo en ir a la iglesia, siempre será productivo.
Definitivamente ir a la iglesia es una batalla, pero de esas que te guían a pensar. Es una batalla de esas que te alejan del caos y que preparan para enfrentarlo.
Es una batalla de esas que te llevan a esforzarte, a establecer prioridades, a evaluar lo que importa y someter tus gustos por un tiempo para encontrarte con Dios y servir a otros, para desarrollar un trabajo que impacta corazones y vidas, y sobre todo es una batalla que nos lleva a considerar que hay una Gloria más grande, satisfactoria y duradera por la cual vivir.
Un día te lo agradecerás a ti mismo, un día tu familia también te lo agradecerá y hasta otras personas te agradecerán por haber hecho lo que hoy parece un esfuerzo, pero que en realidad es un privilegio que tenemos: Conocer a Dios, servir para honrar a Jesús, hacer avanzar su Reino, bendecir a la iglesia y recibir nosotros mismos la plenitud de invertir en lo eterno.
Ir a la iglesia es una batalla, pero no una pérdida de tiempo.
Ir a la iglesia es una batalla, pero es invertir lo que satisface.
Que Dios nos revele el privilegio que es congregarse, conocerle, disfrutarle y servirle.
Y que bendiga nuestras vidas grandemente cuando nos congregamos para Su Gloria.
Hebreos 10:25 // No dejemos de congregarnos, como acostumbran hacer algunos, sino animémonos unos a otros, y con mayor razón ahora que vemos que aquel día se acerca.
Nos leemos pronto, gracias por llegar hasta aquí.




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